2/3/09

El grupo mudo

Hay en almuñécar un grupo socialista, un grupo popular, un grupo andalucista, el grupo de iu, y un grupo mudo. Ese grupo tiene un portavoz, como el resto de grupos, pero debe ser un portavoz tirando para flojo porque ni habla ni vota. Así que el señor alcalde, además de hacer su trabajo, tiene que cubrir este flanco haciendo de portavoz del grupo mudo.

En mi modesta opinión, este esfuerzo del señor yanguas debería ser convenientemente valorado, y no estaría de más que algún grupo de esos que sólo saben quejarse de que no tienen local, de que no tienen secretario, de que la basura está muy cara, de que la zona azul es muy grande, de que, de que, de todo… algún grupo de esos debería reflexionar con serenidad y altura de miras sobre esta situación y hacer una propuesta coherente para incrementar las retribuciones del señor alcalde. Algunos de esos portavoces criticones son sindicalistas, y deberían hacer un pequeño esfuerzo para reconocer lo que es una obviedad: el sobre esfuerzo de yanguas no está bien remunerado.

Y aunque ferminte tenga sus más y sus menos con yanguas, hay que saber perdonar. Aquí en este pueblo tenemos un bonito precedente de cómo una transitoria desavenencia puede acabar en flechazo y amor apasionado. Cualquier individuo que leyera la prensa el año pasado, cuando nuestro alcalde se vio obligado a retrasar las fiestas, recordará unas declaraciones fantásticas de yanguas en las que se intuía una ligera crítica al señor hueso y a todas sus amistades de comisiones. Ello no ha sido óbice para que hace poco podamos contemplar, extasiados, una gloriosa actuación político-sindical conjunta entre el señor hueso y el señor yanguas. Unidos por el rescate. En esa línea fraternal, me atrevería a sugerir una moción conjunta entre el señor cazuelas, también de cocos, y el señor ferminte, proponiendo una subida de sueldo de nuestro alcalde con cargo al presupuesto destinado a productividad. Es de justicia.

Mociones como esta que propongo serían, sin duda, bien acogidas por nuestro prócer y serían pasadas a votación con entusiasmo. Sin embargo, nuestros grupos opositores insisten una y otra vez en llevar a pleno mociones que no son del agrado de nuestra máxima autoridad. Es lógico que, si no le gustan, diga que no son legales. Él no quiere que se baje el recibo de la basura ni que se recorte la zona azul. Con su superior criterio, no sólo es que no le gusta, es que no lo ve viable.

El otro día lo dijo: yo no voy a aprobar ninguna bajada de impuestos. ¿Y qué mejor forma de no aprobar que no llegar a votar? Si se vota, nos dividimos, nos peleamos. Incluso puede ocurrir que, con lo volubles que son estos del pepé, alguna de esas propuestas se apruebe. Pues muerto el perro, se acabó la rabia. No hay votación y así no hay discusión. Otro punto. Y yo creo que eso es una buena táctica. Se deben votar aquellas cosas que le gusten al señor alcalde. Y así no hay malos rollos ni malas caras. Si el alcalde está cabreado, ¿cómo se va a poder divertir cuando se vaya a nairobi? ¿Y sus acompañantes? ¿Tendrán todos que aguantar una semana de malas caras por una estúpida votación? Anda y que voten en otro sitio.

Por eso, en el último pleno no se discutieron cosas de esas. Los del pepé habían dicho que llevarían otra vez la moción para bajar un poquito la basura, pero se les debió olvidar y entonces presentaron otra que al alcalde le gustaba más. Tanto le gustaba que, mientras la secretaria leía un tocho, yanguas le hacía gestos a guanluis y a juanjo, y les decía moviendo los labios con mucho cuidado de no interrumpir: ¿y la enmienda? Reparte la enmienda. Así que cuando juanjo, obediente como él sólo, la repartió, yanguas pudo decir con satisfacción: es esta una enmienda muy oportuna. Y sonreía. ¿Es o no una bonita muestra de cooperación?

Pero antes habían hablado de otro punto más agrio, que siempre están discutiendo por ver quién nos cobra los recibos porque no le hacen caso a mi vecina que ese debate lo zanja ella de manera radical (el otro día me la encontré bajando la basura y me dice: oye, tú que estás metido en eso de la política, y por qué en vez de discutir quién nos cobra los recibos, por qué no los metéis todos en un baúl de esos que se entierran cuando se pone la primera piedra de algo)

Pues en ese punto de los recibos ya se mosqueó un poquito el señor ferminte. Resulta que yanguas habló de una cosa que es el pesebre de la izquierda y ferminte le dijo muy serio que él no sabía dónde come el alcalde, pero que el portavoz de iu no come en pesebres. El amigo ferminte le pidió que se disculpara porque esa forma de insultar no es propia del presidente de una corporación. En ese pleno no lo hizo. Quiero decir que yanguas no tuvo a bien disculparse. Y cuando se acabó la magna sesión, en el chismorreo de la puerta, que siempre dura cinco minutos, un sujeto al que desconozco, se acercó a ferminte y le dice: a lo mejor no tiene dinero para hacer el parque de bomberos o el centro de mayores, pero para pedir disculpas cuando uno se va de la lengua, lo único que hace falta es algo de lo que a lo mejor tiene menos.

Cuando le conté a mi señora el episodio, se puso como una moto, me quitó el mando de la tele, me apagó el fútbol justo cuando le acababan de meter el segundo gol a casillas, y me dijo: mira, esposo, ese individuo que teneis por alcalde debe comer bastante más que mi amigo fermín, a la vista está, y con la de vueltas que ha pegado, habrá tenido que comer en pesebres de todas clases, y en sitios peores. Comió en el pesebre de la diputación cuando era del pesoe, luego lo echaron y montó el colectivo pablo iglesias (pobre pablo iglesias, si levantara la cabeza y viera donde estaba su nombre, apostilló mi señora). Inventó un peesepeá en el que no sé si ya tenían pesebre o vajilla de porcelana. Poco después se metió en el peá y descubrió el pesebre de la junta porque vivió varios años de amor con esos que ahora tanto critica. Luego descubrió el nacionalismo radical y, como tampoco estaba cómodo en el peá, se inventó otro pesebre. Dice que lo suyo es la verdiblanca, pero todos sus negocios los hace con los de la rojigualda, que ahí unos y otros guardan la bandera y escudriñan la cartera. Y ahí está, concluyó mi señora, con dos sueldazos que se mete en el chalet para él y su rosa. Y cobrando haga sol o llueva, yendo al ayuntamiento o yendo a bombay.

Cuando mi señora se tranquilizó, conseguí otra vez el mando, y aunque el madrid no pudo remontar, tuve la satisfacción de ver los seis goles del villarreal, pero eso ya es otra historia.

Sólo me queda desmentir a ferminte por un comentario que hizo en el pleno acerca del cierre del hotel helios. Insinuó que ese cierre está motivado por la piscina mosquitera que hay allí enfrente pero yo les puedo asegurar que la verdadera razón es más profunda. lamelas, mi amigo lamelas, está realmente preocupado por lo que pase en la asamblea andaluza de izquierda unida que se va a celebrar en salobreña el día de los santos, de los muertos y de jalogüin, y piensa estar allí desde el día de antes para ayudarle a su amigo el director del hotel salobreña, luego se va a chupar todas las reuniones oficiales y extraoficiales, y por último tendrá que saludar al nuevo coordinador o coordinadora de la iu andaluza. Con tanto trabajo, lo mejor es tener el hotel cerrado. Salud

23 de octubre de 2008

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